
Yo soy una gran consumista de café, los que trabajan conmigo saben. Y todas las mañanas no puedo estar sin mi café, por eso en el bar ya reconocen mi voz cuando les hablo desde la oficina.. pero a veces uso las maquinitas expendedoras.
La semana pasada salí de mi trabajo para buscar café al frente en una maquina expendedora de café de un bar. No suelo ir mucho a esa máquina, creo que fue la segunda vez que iba. Cuando llegué recordé que la primera vez no sabía si tenía que poner el vaso o si la máquina iba a sacar uno automáticamente. Ahora ya sabía que tenía que esperar: la máquina lo hacía todo.
Pero cuando llegué había un chico que tenía una cara de preocupación terrible.
Tenia dos vasos, uno arriba del otro (y parecía que se iba a volcar todo porque uno estaba inclinado), en la máquina mientras esta descargaba el café. Le pregunté que le sucedía, y me dijo:
“ah es que no sabía que la máquina largaba el vaso, y yo puse el mío”
Luego.. la cara se le transformó de preocupación a desesperación y me dijo “uyy creo que la máquina me puso mucha azúcar, así que debe estar re dulce!”
Yo no le entendí muy bien y seguí con lo mío.., puse las monedas, seleccioné el café que quería y luego ahí me di cuenta lo que a esta persona le había pasado. En la pantallita donde la máquina amablemente dice “pone las monedas”, “gracias” y bla bla, cuando estaba saliendo el café empezó a decir:
Azúcar:1
Azúcar:2
Azúcar:3
Azúcar:4…
Y así sucesivamente empezó a cambiar rápidamente de número hasta llegar al 17.
Hay! a mi también me había parecido que me había puesto 17 cucharadas!!! puaj!
Pero luego pensé… “esto seguro es un error”. Saqué el café, lo probé, y no tenía nada de azúcar. Sólo era un conteo de espera para que yo seleccionara el botón de Si o No (azúcar).
¿Pero dónde estaba ese botón?..No lo sé.. había dos botones debajo de la pantallita y nunca los había notado y tampoco se distinguía cuál era el botón de Si y el botón de No.
Hay que tener cuidado con éstas máquinas ya que mas que café, expenden confusiones..
Vamos a tener que rediseñar hasta las máquinas de cafe euge!!! por diossss :P… A quien hay que matar, al que diseña mal o al que le paga por hacerlo? jejeje
Digo yo… por lo menos, estaba rico el vasito de confusión que te tomaste? Aunque obvio, sin azucar 😀
Yo lo único que te digo es que mejor te pases al mate: misma cantidad de estimulante, el triple o más de agua.
Por experiencia, hablo
🙂
No, estaba muy feo (y con azúcar) jaja no vuelvo más! Y si, dosdedos tenes razón, ahora ya estoy empezando a tomar té como reemplazo.. quizás algún día evolucione al mate.
Creo que en este caso la culpa puede ser del diseñador, porque se pueden resolver estas cosas muy fácilmente sin hacer que el cliente aumente costos en su producto. Una imagen que ilustre que la máquina saca el vasito en la zona donde esto se produce y botones de pulsación más claros e intuitivos.
Gracias por los posts 😉
yo me prendo con la con dosdedos.. al mate nomas!